29 noviembre 2022

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¿Robo de datos en plena pandemia?


José Luis Alfonso Palacios

El aislamiento social tiene grandes consecuencias sobre el estado anímico de las personas, no importa la edad. En este momento crucial de la vida humana millones de personas han sido confinadas en sus hogares y las redes sociales han servido como vínculo con los demás seres humanos. Quizás en los momentos de más desgracia es cuando somos menos perceptivos con nuestro entorno y no medimos las consecuencias de los formularios que rellenamos al darnos de alta en alguna red, ¿Nos están robando nuestros datos o nosotros los otorgamos muy facilmente?

Tengo la experiencia de convivir con personas que disfrutan más un like que la sonrisa de una persona, la aceptación en las redes sociales se ha convertido en un reto para las nuevas generaciones, cada vez vemos más fotografías subidas de tono, hechos divertidos que rompen esquemas, el premio, recibir cientos de reacciones de amigos y hasta desconocidos.

Los desarrolladores de software por otra parte tienen el reto de generar una plataforma que permita a cientos y después a miles de usuarios interactuar para al final encontrar un método que sirva de mecanismo para hacer dinero, ¿pero se ha puesto a pensar cómo es que generan ganancias? Sí bien es cierto, en la actualidad vivimos rodeados de publicidad en las redes sociales y llegamos a considerar a la misma como su principal fuente de ingresos, pero podríamos estar equivocados.

Veámoslo desde otra perspectiva, adquirir publicidad en redes sociales actualmente es sencillo y de un costo considerablemente bajo con respecto a los medios de comunicación tradicionales, cuando accedemos a la plataforma para la compra de publicidad se nos otorgan miles de datos con los cuales podemos segmentar el mercado preciso hacia el cual queremos direccionar nuestro bien o servicio. Es decir, adquirimos publicidad, pero también información valiosa sobre las preferencias de los usuarios, esos datos nosotros se los otorgamos a las plataformas de manera gratuita y con nuestro consentimiento al dar click en el botón aceptar al abrir nuestra cuenta, explicado de una manera sencilla, al momento de subir una foto a una plataforma, en ese momento deja de ser nuestra y se vuelve propiedad de la plataforma.

A lo largo del tiempo han sido denunciadas prácticas donde nuestros datos son vendidos a empresas o figuras públicas para la colocación de un producto, bien o servicio, recordemos el escándalo de Cambridge Analityca que provocó a Facebook la pérdida de 37 mil millones de dólares en un día, el señalamiento partía del hecho de vender los datos personales de los ciudadanos para usarlos y así generar una tendencia que permitiera a un grupo de políticos obtener la salida del Reino Unido de la Unión Europea lo cual se denominó como Brexit (Britain Exit en español salida del Reino Unido).
Snap Chat se ha visto envuelta en prácticas de “phishing” es decir, especialistas diseñan sitios falsos que emulan a los originales y con ello roban cuentas y contraseñas de los usuarios que caen en ello. En 2017 poco más de 50 mil cuentas de esta empresa fueron hackeadas y presentados sus datos de manera pública a través del portal klkviral.org

En pleno 2020 y dentro de la emergencia mundial causada por el COVID19 las personas empezaron a descargar masivamente la app Houseparty que les permitía realizar una video llamada grupal hasta con 9 participantes, lo mejor era la posibilidad de participar en juegos muy creativos de manera grupal a través de la app. De manera inmediata empezó a correr el rumor que esta robaba los datos de los usuarios para acceder a otras plataformas como Netflix, Instagram, entre otras y con ello empezó a perder sólo en cuestión de horas a cientos de usuarios. La respuesta de la empresa no se hizo esperar y ofreció 1 millón de dólares a quien comprobará ese dicho o entregará a la persona que lo hizo.

En esta era digital todos estamos expuestos a un robo de identidad, datos y contenidos, la única forma de no formar parte de la estadística es no tener cuenta alguna en la red y eso actualmente es casi imposible. Mi consejo es revisar atentamente que permitimos a las distintas apps sobre nuestros datos personales y demarcar límites, si notamos un comportamiento raro en el funcionamiento de nuestros equipos de manera inmediata dar de baja nuestras cuentas y sobre todo no dejarnos llevar por publicidad sensacionalista.

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