5 diciembre 2022

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Desde Huatusco

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ROBERTO GARCÍA JUSTO.

EDUCACIÓN Y TRANSFORMACIÓN.

El progreso económico, político y social de nuestros pueblos, se debe al comportamiento ascendente de la superación educativa y cultural. Desde la época prehispánica se crearon instituciones que tuvieron una función importante para que la población adquiriera habilidad en el dominio del medio ambiente con el fin de obtener una mayor calidad de vida. El Calmecac y el Tepochcalli, cumplieron al pie de la letra en el esplendor y poderío de los Aztecas. Sometiendo al Señorío Cuauhtochca a sus gustos y enseñanzas.

Cambios profundos sufrieron las comunidades del territorio mexicano impuesto por los conquistadores españoles.  Durante trescientos años que duró la Colonia, se impuso la catequización que perduró hasta finales del siglo XIX, y que puede considerarse como el principio de un despertar en el ámbito de enseñanza escolar. Surgieron distinguidos profesores como don Aurelio Solleiro, don Miguel Oriza, don Ignacio Muñoz, Don Ismael Sehara, Enrique Grajeda, don Ignacio Cabañas, don Miguel Cabañas, Ignacio Cabañas, don Francisco Rincón entre otros más.

Los esfuerzos se vieron coronados con la inauguración de la Escuela Municipal de Varones el catorce de enero de mil ochocientos ochenta y siete. Las autoridades seleccionaron a la persona que dirigiría el centro del saber, tocando al insigne maestro Ismael Sehara Pérez.  En el año de 1900, siendo Alcalde don Domingo Souza, abrió las puertas para que las niñas también se educaran. El fervor revolucionario convulsionaba el seno de la sociedad, por lo que hubo necesidad de detener el proceso que marchaba a buen ritmo.

Después de la confrontación armada, se levantan dos escuelas cantonales con reconocimiento oficial, la Escuela Primaria para varones “Miguel Sánchez Oropeza” y la “Juana de Asbaje” para Niñas. Acondicionando casas particulares para su funcionamiento. Durante el gobierno de don Adolfo Ruíz Cortines, se gestionó la construcción de un edificio propio que, a partir de su inauguración comenzaron las labores estando al frente como director el profesor Fernando Domínguez Proy.  

Muchos han sido los luchadores magisteriales que se han ofrecido desinteresadamente para que el semillero de esperanzas cunda en nuestros jóvenes.  Uno de ellos fue el profesor Manuel Sedas Rincón, sus ideas claramente identificadas con la izquierda de México, lo ponían en el ojo de la represión gubernamental. En sus ponencias decía que: “al pueblo se le ha impuesto todo tipo de escuelas importadas, la educación moderna es anhelo de la juventud que proclama un cambio filosófico, con una pedagogía más humana y justicia real.

Apoyándose en el artículo tercero de la Constitución, preguntaba, ¿Por qué un libro de texto único va a ser básico para incorporar al indio a la civilización ¿y ¿por qué el mismo libro para el niño de la ciudad y para el rural ¿. Para tal efecto proponía una escuela elástica, flexible adaptada al medio, porque la idiosincrasia de los habitantes así lo exigen. Concluyendo con su exposición, manifestaba que “el maestro debe realizar sus funciones pedagógicas con tendencia al futuro mediato, él tiene encomendada esta tarea. Fomentar la educación de los naturales para que se sienta mexicano, dueño de sus tierras, de su país y de sí mismo”.

Varias generaciones de huatusqueños lo recuerdan en virtud de que supo sembrar en la personalidad de cada uno de sus alumnos, la semilla del conocimiento. Hasta hoy, al parecer, su tesis habrá de tomarse en cuenta.