7 diciembre 2022

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Desde Huatusco

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ROBERTO GARCÍA JUSTO.

CELEBRANDO A LA “VIUDA”.

Con una fiesta en las instalaciones de la finca cafetalera, los propietarios, su familia y los cortadores de la rubiácea, organizan un festejo que tiene la virtud de agradecer a Dios y los elementos naturales, la culminación de un ciclo que en esta ocasión abarca de 2019 a 2020. Atrás quedó el desgrane de la cereza que se arranca fruto por fruto de las fecundas ramas que contienen las matas.  

Le dicen la viuda a la culminación de un trabajo arduo y cuidadoso. De personas que llegan de otras comunidades y que son campesinos curtidos por los rayos solares y confortados con un salario que les paga el dueño. Ellos no tienen la posibilidad de frecuentar lugares de recreación. Solo algunos salen a la ciudad para proveerse de productos necesarios para sus necesidades. En la mayoría de los casos se los proporciona el patrón.    

Estamos en los últimos días del caluroso mes de marzo, en gran parte de la zona se mueven las hojas de los árboles, al ritmo de una brisa que nos llega del oriente, se mezclan los perfumes del campo que nos invita a disfrutar de una tarde salpicada de innumerables parvadas de pájaros que también se acercan para recoger las semillas antes de que caigan al suelo. Se espera la llegada de abril y el cuerpo se emociona al sentir los candentes rayos solares.  

Era sábado 21 al mediodía y ya el aire despedía el inconfundible olor de la carne de cochino, de los riquísimos tamales que se acompañaban con los indispensables frijoles y unas tortillas de maíz.  Sin techo que cubriera la cabeza de todos los invitados de honor, en este caso los cortadores, mujeres, niños y hombres, recibían las muestras de agradecimiento de don Alfredo Debernardi Delavequia, un emprendedor que como sus antepasados le apuesta al aromático.

Los que intervinieron en la cosecha estaban alegres y tristes, lo primero por este gran banquete y lo segundo porque muchos de ellos regresarán a sus comunidades con la esperanza de que volverán para el próximo año. Con esto se estimula el esfuerzo y se valúa el monto del grano que esta listo, quizá para llegar a los EEUU o Europa.