5 diciembre 2022

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Desde Huatusco

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ROBERTO GARCÍA JUSTO.

COLONOS Y PROCESO PRODUCTIVO.

Escribió Carlos Méndez Bonilla, que don Ignacio Canseco quién, fungió como Jefe Político del Cantón de Huatusco, tuvo grandes iniciativas. Amigo y paisano de don Porfirio Díaz. Se dio la oportunidad de estrechar más sus lazos de afecto cuando arribaron a esta localidad en persecución de los zuavos. Elementos del ejército francés que invadieron nuestro país, siendo derrotados del 5 de mayo de 1862 en la batalla de Puebla y se habían desperdigado por toda la región.

En esa ocasión ambos coincidieron en la necesidad de traer mano de obra para hacer productivo el campo y surtir las ciudades de alimentos ya que no tienen con esa posibilidad. Es por ello que le propuso el sitio ideal que se localizaba en el municipio de Zentla, ya que sus características de suelo, era ventajosa, aunado al carácter apacible de las comunidades que habitaban escasamente las rancherías. Esto se consolidó durante el periodo de gobierno de Manuel González.

Explica que, el numeroso contingente italianos llegó con la idea de que nunca volverían a contemplar su patria nativa. Venían tristes por la incertidumbre de su destino, alentados por el deseo de encontrar una respuesta a sus necesidades. Por esa razón, la actividad que emprendieron fue la elaboración de carbón, gracias a los grandes bosques que rodeaban la zona. Esa fue la primera fuente de ingresos que les proporcionó la naturaleza y su trabajo.

El esfuerzo arduo, penoso y trágico por tratarse de un lugar selvático, obstruía para desmontar las parcelas y ponerlas aptas para el cultivo. Como alimento indispensable se sembró maíz, legumbres y después café. En algunas fincas aún puede encontrarse rudimentarias despulpadoras de madera y molinos de piedra, para triturar el maíz y obtener harina que servía para amasar la rica y nutritiva polenta. Que junto con la mortadela y la menestra fueron el sustento básico de los emigrantes.

Con decisión y entrega construyeron sus viviendas, toscas pero resistentes y seguras. Con piso de tierra, que les causó mucho daño, debido a que azotó una plaga de un parásito conocido como la nigua. Dice Efraín Croda que pululaban por millares. Es un acaro pequeñito que se introduce entre los dedos de los pies y ocasiona dolorosas llagas que impide caminar con firmeza. Son transmitidas por los cerdos, penetra con facilidad la piel de cualquier parte del cuerpo y en menos de dos días forma una bolsita donde incuba sus huevos, provocando sufrimientos intensos.

Aquellos infelices que se tendían para dormir en el suelo se les introdujeron en los oídos, causándoles una muerte espantosamente terrible por los gritos desesperados del afectado. El remedio para combatirla consistía en pinchar la parte inflamada con una aguja o cuchillo filoso para abrir un boquete y exprimir con fuerzas para arrojar un líquido espeso y amarillento acumulado, con el virus, enseguida se lavaba con agua caliente para evitar una infección.

En el año de 1980 comentaba don Luis Tress, propietario del rancho El Tigre que, conserva los documentos originales de la compra venta de los terrenos, elaborado por el Gobierno de la República Mexicana, naturalmente que, con grandes ventajas para los compradores. Siendo de un carácter especial en la historia de México, debido a que son los primeros de su especie. En letra manuscrita detalla el volumen, enseres recibidos, animales y herramienta de labranza, así como los pagos realizados por los nuevos dueños de predios.