29 noviembre 2022

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Desde Huatusco

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ROBERTO GARCÍA JUSTO.

LA PRÁCTICA REVOLUCIONARIA CÁRDENISTA.

El General Lázaro Cárdenas del Río, no visitó esta región durante su campaña electoral para la Presidencia de la República, en su representación envió al coronel Joaquín Muñoz González originario de este lugar y a Enrique Díaz Mirón, quienes aspiraban a puestos de elección popular, postulados por el Partido Nacional Revolucionario (PNR). El día 16 de junio de 1934, ambos personajes descendieron del avión que los transportó desde Xalapa.

Para su fortuna, la Ciudad contaba con el servicio aéreo de paso para Orizaba. A falta de carretera pavimentada, esa era la forma más rápida de viajar a otros centros. Una cantidad sorprendente de grupos partidistas los esperaban con música para acompañarlos desde el campo de aterrizaje ubicado en los terrenos de Apixtla, hoy unidad deportiva Centenario, hasta el centro donde se aglomeraba una multitud a caballo, siendo mayoría los de a pie.

Cubriéndose la cabeza con sombreros tejidos con palma, campesinos y comerciantes rompieron el silencio de las calles que todavía denotaban una diferencia con las de hoy. La curiosidad y el interés se fundaba en el mensaje que traían los delegados del michoacano que encendía una esperanza para solucionar los problemas que agobiaban al País. No esperaron mucho tiempo para recibir parte del discurso preparado para la ocasión.

Lo relevante para el pueblo, fue haberse enterado que, las acciones del futuro mandatario, se sustentaban en un Plan sexenal de gobierno, conteniendo objetivos primordiales como la defensa de los recursos naturales que saqueaban sin control empresas nacionales y extranjeras, así como la aplicación del reparto de tierras en posesión de los terratenientes. Dándole importancia al sistema educativo:

“…Que prepare a los alumnos para la producción, que fomente el amor al trabajo como un deber social. Que les inculque la conciencia gremial para que no olviden que el patrimonio espiritual que reciben, está destinado al servicio de la clase, pues deben recordar constantemente que la educación es solo una aptitud para la lucha por el éxito firme de la organización…”

Con un lenguaje sencillo, los aspirantes se habían adueñado del pensamiento del general Cárdenas. Quién el domingo primero de julio de 1934 obtuvo una votación arrasadora frente a sus contrincantes. Lázaro Cárdenas del Partido Nacional Revolucionario; dos millones 225 mil votos. Adalberto Tejeda Olivares del Partido Socialista de Izquierdas, 16 mil 037 sufragios. Antonio Villarreal, de la Confederación Revolucionaria de Partidos Independientes 24 mil 395. Y Hernán Laborde del Partido Comunista Mexicano, 539.     

La revolución agraria se recrudeció en la zona por la resistencia de los acaudalados, surgiendo brotes de violencia a raíz de la campaña de desarme de los campesinos. Mismos que comenzaron a desligarse de los seguidores del general Tejeda. En esa época dio inicio el desmembramiento del caudillismo, una herencia de la Revolución Mexicana, surgida por la necesidad que había de perseverar con líderes surgidos de la lucha armada, para encabezar el cumplimiento del reparto de tierras.